Un poema visual desde el corazón de China
Al ver 'Siempre', no pude evitar ser cautivado por la meticulosa cinematografía que Deming Chen presenta en su debut en la dirección. La película ofrece una introspección paciente y meditativa en la vida de Gong Youbin, un joven poeta que habita en un idílico pero desafiante entorno rural en China. Las imágenes en sí mismas son poesía pura, reflejando la belleza y complejidad de su protagonista y su entorno con tonos que oscilan entre el color y el blanco y negro, evocando una sensación de nostalgia y paso del tiempo.
La narrativa poética del crecimiento
Deming Chen sigue a Gong desde que tenía 9 años hasta los 13, mostrándonos cómo las experiencias infantiles pueden moldear a una persona. A pesar de que Gong deja de escribir poesía, las imágenes de Chen logran retener esa esencia poética inicial. La narrativa se amplía al incluir a los compañeros de Gong, quienes también se expresan a través de la poesía, influenciados por su entorno y las dificultades económicas que enfrentan. Estos poemas, llenos de sueños y confrontaciones con la realidad, son el núcleo palpitante de 'Siempre'.
Retrato de una familia resiliente
La historia de Gong se desarrolla dentro de su hogar multigeneracional, donde cada miembro, a pesar de las dificultades económicas y las secuelas de un accidente que sufrió el patriarca de la familia, muestra una notable resiliencia. Chen captura su día a día con una mirada honesta y sin pedir lástima por su situación, mostrándonos una familia que persiste y encuentra humor incluso en las circunstancias más difíciles. La ausencia del amor maternal es un tema que Gong apenas puede verbalizar, pero que 'Siempre' transmite con gran sensibilidad.
El paisaje como personaje
'Siempre' nos sumerge en el paisaje que rodea a Gong, donde la naturaleza se contempla en su forma más sublime. Desde los campos de cultivo hasta las montañas envueltas en niebla, Deming Chen utiliza su cámara para crear un poema visual que celebra la tierra que sustenta a esta comunidad. No se trata de lecciones sobre cambio climático, sino de una apreciación de lo que la tierra ofrece a aquellos que dependen de ella.