Un Cocktail de Ingredientes Incompatibles
‘Another Simple Favor’ inicia con la promesa de ser una secuela que repite la fórmula de su predecesora, componiéndose de giros y un ambiente suntuoso que recuerda a una mezcla más ligera de 'Knives Out' y 'White Lotus'. Sin embargo, la combinación de elementos no logra hallar un equilibrio delicioso como antes. La película original, 'A Simple Favor', destacaba por su mezcla inusual de thriller psicológico con un tono campestre y seductor rivalidades entre Anna Kendrick y Blake Lively. La magia inicial parece opacarse en esta nueva entrega.
La Trama y los Personajes en 'Another Simple Favor'
Dirigida nuevamente por Paul Feig, la película da un giro a su estilo al trasladarse de Warwick a la más glamorosa Capri. Emily, interpretada con una malicia encantadora por Blake Lively, se ve envuelta en una nueva serie de intrigas después de su liberación de prisión. Por otro lado, el personaje de Anna Kendrick, Stephanie, ahora se muestra como una autora de crímenes reales que ha perdido parte de su ingenuidad inicial. Michele Morrone se une al elenco como el atractivo pero sospechoso prometido de Emily, enriqueciendo la trama con su actuación carismática.
Una Trama Intricada que se Siente Forzada
Lo que comenzaba siendo un emocionante entramado de engaños y asesinatos en la primera película ahora parece ser un ejercicio excesivo de giros previsibles y escenas más recargadas. La esencia original del filme, su capacidad de sorprender con giros inesperados y comentarios satíricos sobre la maternidad moderna, aquí se percibe algo agotada. Aunque el guión de Jessica Sharzer intenta mantener el interés con una compleja red de traiciones, el resultado se siente más como un ejercicio de estilo laborioso.
Conclusiones
Mientras veía ‘Another Simple Favor’, experimenté una mezcla de nostalgia y desencanto. Aunque la película mantiene cierta esencia original, el peso de repetir la fórmula sin evolucionar la narrativa deja un sentimiento tibio. Paul Feig ofrece un thriller entretenido, pero que carece de la chispa original y el encanto inesperado. Si bien aún puede captar audiencias buscando un escape lúdico, no logra superar el impacto de su predecesora. En mi opinión, queda como una obra que entretiene pero no apasiona.