Una mezcla inesperada de géneros
El Abismo Secreto, un título disponible en Apple TV, sorprende al combinar de manera única romance, acción y terror, demostrándonos nuevamente la versatilidad de Anya Taylor-Joy tras su actuación en Furiosa. La historia se centra en dos francotiradores de élite, Levi y Drasa, interpretados magistralmente por Anya y Miles Teller, quienes se enfrentan a una misión peculiar: proteger un desfiladero envuelto en misterio sin saber exactamente de qué. El director, Scott Derrickson, conocido por sus trabajos en Sinister, nos ofrece escenas que parecen salidas de un videojuego, lo que refleja la influencia de estos en el cine actual.
Una dinámica de relaciones intrigante
Me atrapó la manera en que Derrickson retrata la relación entre Levi y Drasa. Lo que comienza como un simple contacto visual a través de prismáticos, rápidamente evoluciona hacia un juego de seducción que raya en lo absurdo y divertido. Escenas como ver a Taylor-Joy bailando al ritmo de los Ramones, o cuando le gasta bromas a Teller, ofrecen momentos de entretenimiento ligero, pero efectivos. A pesar de su trama de amor bobalicona, hay una química en pantalla que resulta cautivadora, probablemente por la frescura que aporta en un panorama cinematográfico saturado de remakes y secuelas.
De lo romántico a lo apocalíptico
La estructura de El Abismo Secreto es intrigante. Una primera mitad centrada en la relación entre los protagonistas da paso a una segunda parte con un tono completamente diferente, donde las criaturas amenazantes y las secuencias de acción cobran protagonismo. Aquí, la película se adentra en terrenos más oscuros, recordando al cine de acción y terror de finales de los 2000, como Soy Leyenda. Sin embargo, el uso excesivo de CGI mal calibrado termina desluciendo lo que podría haber sido una aventura visual memorable.
Conclusiones
El Abismo Secreto es un viaje cinematográfico que se posiciona entre lo convencional y lo innovador. Aprecio el esfuerzo de Derrickson por crear una narrativa que, aunque bebe de varias fuentes conocidas, trata de implementar un enfoque fresco. Anya Taylor-Joy y Miles Teller ofrecen actuaciones que, si bien están rodeadas de efectos no tan impresionantes, logran mantener a flote la película con su carisma. Aunque la segunda mitad pierde algo de su magia inicial debido al CGI, la banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross es un punto fuerte que añade valor al conjunto. En definitiva, no es una obra maestra, pero es una opción entretenida para quienes buscan mezcla de géneros.