Una obra original difícil de adaptar
Cuando leí 'Estado Eléctrico', la novela de Simon Stalenhag, quedé impresionado por la forma en que sus páginas capturan la melancolía, la tristeza y la esencia post-apocalíptica del consumismo norteamericano. La historia de Michelle y su robot Skip, acompañada por ilustraciones nostálgicas, crea una atmósfera única casi imposible de trasladar a la gran pantalla sin arriesgarse a una producción costosa. Sin embargo, Netflix y los hermanos Russo decidieron intentarlo y, lamentablemente, el resultado no es como esperaba.
Russo y Netflix: Una fórmula que no funciona
Es triste ver cómo una obra tan rica en simbolismo y emoción ha sido transformada en una comedia de acción. Los hermanos Russo, conocidos por éxitos de Marvel como 'Vengadores: Infinity War' y 'Capitán América: El soldado de invierno', no han logrado el mismo impacto aquí. Sin el respaldo de Marvel, sus proyectos recientes como 'Citadel' y 'Cherry', junto con 'Estado Eléctrico', no logran replicar esa magia, perdiéndose entre ideas mal ejecutadas.
Un enfoque equivocado
Al adaptar 'Estado Eléctrico', se ha optado por una dirección que cambia radicalmente la esencia del material original. Convertir este relato introspectivo en una película repleta de chistes y referencias a la cultura pop de los 80, con robots cortando el cabello de Chris Pratt y peleas al ritmo de canciones populares, es un error. Se siente más como una excusa para producir algo vistoso que una verdadera adaptación.
Potencial desperdiciado
Aunque 'Estado Eléctrico' tiene momentos visualmente atractivos y algunos efectos especiales que capturan bien el trabajo de Stalenhag, sigue siendo una película que se siente vacía y olvidable. Con un presupuesto tan elevado, esperaba una narrativa sólida y coherente, algo que el público pudiera disfrutar sin sentirse subestimado. Sin embargo, la película no logra trascender más allá de un entretenimiento pasajero.
Conclusiones
Después de ver 'Estado Eléctrico', no puedo evitar sentirme decepcionado. La esperada adaptación de Netflix y los hermanos Russo no captura la profundidad y el mensaje del libro original. El resultado es una película que, aunque visualmente atractiva, no logra conectar emocionalmente ni ofrece una reflexión sobre el mundo moderno. Una oportunidad desperdiciada que nos deja esperando una adaptación más fiel en el futuro.