Una obra maestra nacida del caos
Cuando me senté a ver 'Köln 75', dirigida por Ido Fluk, no sabía qué esperar exactamente, aunque conocía el legendario estatus del concierto de Keith Jarrett en 1975. La película narra con detalle cómo este acontecimiento casi no sucedió debido a varios percances, incluido un piano defectuoso y un cansado Jarrett. Sin embargo, lo que nació de esta serie de desventuras fue un álbum que resonaría a lo largo de las décadas. El filme nos lleva de la mano a través de esta vorágine con una narrativa sencilla pero notablemente envolvente.
Vera Brandes: el alma detrás del concierto
La verdadera revelación en 'Köln 75' es el personaje de Vera Brandes, interpretado por la talentosa Mala Emde. Aunque su edad podría no encajar con la del personaje, Emde capta la esencia de una joven apasionada que se adentra en el mundo del jazz con valentía y tenacidad. Su determinación y su visión transformaron lo que podría haber sido una noche más en algo legendario. Su capacidad para animar a Jarrett a tocar a pesar de las condiciones difíciles es central en la película y ofrece una fascinante introspección sobre cómo se gestó este hito musical.
Más que música: una celebración del arte
Lo que más me cautivó de 'Köln 75' es cómo evita los clichés de los biopics musicales habituales y, en su lugar, celebra el proceso creativo bajo la presión y la adversidad. La actuación de John Magaro como Keith Jarrett es intensa y logra transmitir la lucha interna del artista frente a las limitaciones externas. La película es una oda a esos momentos en los que el arte florece de las restricciones inesperadas, una historia que logra ser entrañable y poderosa.
Conclusiones
Como amante del jazz, 'Köln 75' me ofreció una nueva perspectiva sobre un concierto del que había escuchado mucho pero del que conocía poco de su trasfondo. La película me mostró que detrás de cada gran obra hay una serie de eventos y decisiones que le dan forma. Ido Fluk y su equipo logran transmitir esta historia con una sensibilidad que honra el legado de Jarrett y el espíritu indomable de Brandes. Mi valoración final es de 8 sobre 10, ya que logra ser tanto inspiradora como educativa. Esta película es un imprescindible para cualquier aficionado a la música y al proceso creativo en general.