Recordando el pasado en 'La infiltrada'
Ver 'La infiltrada' me ha transportado de regreso al País Vasco de los años 90, un lugar donde el silencio y la tensión eran tangibles. Recuerdo ese ambiente pesado, de advertencias y miedos escondidos, cimentado por el temor a ETA. La película de Arantxa Echevarría captura a la perfección ese entorno surrealista donde las fiestas de rock se entrelazaban con el temor subyacente. La directora ha conseguido crear una atmósfera veraz gracias a su meticuloso trabajo de montaje y a una ambientación que roza la perfección.
La dirección de Arantxa Echevarría y el elenco
Arantxa Echevarría, que previamente dirigió títulos como 'Chinas' y 'Carmen y Lola', entrega en 'La infiltrada' su obra más impactante hasta la fecha. La labor de Carolina Yuste como protagonista es destacable, llevando al espectador a experimentar cada emoción de manera visceral. La forma en que Echevarría maneja la narración, aumentando la tensión a medida que avanza la trama, es digna de elogio y es uno de los motivos por los que esta película podría arrasar en los Goya.
El guion: virtud y defecto
Aunque 'La infiltrada' promete mucho, especialmente en sus dos primeros actos, se siente que cae un poco en su tramo final. El guion, que hasta ese momento había logrado humanizar a sus villanos, se tropieza al intentar dar una vuelta de tuerca con nuevos personajes que carecen de profundidad. La introducción de Sergio, un malvado sin complejidad, rompe con la dualidad moral que el filme había trabajado, llevándola a una simpleza casi caricaturesca.
Un enfoque valiente, pero inacabado
'La infiltrada' nos ofrece una visión distinta del conflicto vasco, con una interesante pero superficial exploración de sus personajes. A pesar de su enfoque fresco en temas de política y género, Echevarría no se atreve a adentrarse completamente en terrenos menos cómodos, y opta por afirmaciones reiterativas en lugar de desarrollo. Las tramas secundarias como el dilema personal de Arantxa o la situación laboral de su compañera embarazada, pasan sin pena ni gloria, dejando la sensación de haber perdido la oportunidad de profundizar en estas historias.
Conclusiones
En resumen, 'La infiltrada' es un thriller formidable que aún con sus altibajos logra ser más que competente. Aunque se queda en la frontera de lo ya conocido, a nivel técnico y narrativo es un ejercicio fílmico bien hecho. Sin lugar a dudas, será una merecida triunfadora en los Goya. Mi única crítica sería que, pese a ser una película excelente, podría haber ofrecido más si se hubiera arriesgado a romper con la convencionalidad. Aun así, me quedo satisfecho con lo que he visto y espero que la película alcance el reconocimiento que merece.