Un western moderno que no encuentra su camino
Me dispuse a ver 'Rebuilding' con mucha expectativa, especialmente porque Josh O’Connor es el protagonista. Recordando su impresionante actuación en ‘Challengers’, tenía la esperanza de verlo brillar nuevamente, esta vez en el papel de un ranchero estadounidense. Sin embargo, la película, dirigida por Max Walker-Silverman, no logró mantener mi interés. Aunque tiene lugar en un hermoso paisaje del oeste americano, lleno de toques tradicionales y nostálgicos, el drama carece de fuerza. La trama gira en torno a Dusty, el personaje de O’Connor, quien ha perdido su rancho debido a un devastador incendio. A pesar de la poderosa premisa de un hombre que pierde todo, la película no consigue construir un verdadero conflicto dramático que despierte emociones duraderas.
Elenco subutilizado y una narrativa estancada
Los actores, incluyendo a Meghann Fahy y Lily LaTorre, ofrecen actuaciones decentes pero no logran trascender debido a un guion mínimo que deja demasiadas preguntas sin respuesta. La historia de fondo de Dusty y su familia apenas está esbozada, y deja al espectador deseando más. Fahy y O'Connor muestran química en las pocas escenas que comparten, pero el contexto de su relación pasada y la dinámica familiar actual se siente subdesarrollada. Por otro lado, el papel de Amy Madigan añade otra capa de encanto hogareño, pero no compensa la falta de profundidad en la trama.
Intentos de redención sin dirección clara
La película se autoetiqueta como una historia de reconstrucción personal, pero resulta más un ejercicio de paciencia que una exploración genuina de la resiliencia. Dusty, con la esperanza de recuperar su vida y crear un futuro mejor, está plagado de obstáculos insuperables. Su sueño de reconstruir su rancho se desvanece debido a la infertilidad de sus tierras tras el incendio. A pesar de algunos encuentros emotivos con su hija, Callie, la falta de un impulso narrativo coherente hace que el espectador se quede preguntándose: ¿Qué sigue para Dusty? Al final, 'Rebuilding' parece necesitar su propia reconstrucción, careciendo de la chispa que generalmente hace que un drama indie deje una marca indeleble.