Un Trama Entre Obstáculos
Sentado en el Eccles Theatre, viendo 'Ricky' de Rashad Frett, experimenté una mezcla de emociones que pocas veces sucede cuando asistes a un festival sin saber qué esperar. La historia de Ricardo 'Ricky' Smith, interpretado magistralmente por Stephan James, muestra a un joven que tras salir de prisión se enfrenta a una sociedad diseñada para fallar. Frett transmite un fuerte mensaje social, pero lo hace centrando la narrativa en los desafíos internos y externos que enfrenta Ricky, evitando caer en clichés y presentando un drama moral profundo.
El Arte de Narrar de Rashad Frett
Frett despliega un auténtico talento cinematográfico al manejar el ritmo, la tensión y la ambientación de una manera absorbente. Consigue atrapar al espectador con una fotografía íntima y una dirección que evoca al cine de los 70, permitiéndonos sentir la complejidad emocional de cada personaje. Ricky, reservado y un tanto hosco, lucha diariamente contra sus demonios internos mientras la película entrelaza esperanza y desesperación de una manera que resuena con el cosmos del cine clásico de Hollywood.
Personajes de una Comunidad Imperfecta
El elenco de 'Ricky' está compuesto por personajes notablemente desarrollados que reflejan una comunidad dañada. Frett, quien tiene raíces en el Caribe Americano y creció en Hartford, le da vida a un entorno con el que fácilmente conectamos. Entre ellos está la madre de Ricky, interpretada por Simbi Kali, su hermano James, y su oficial de libertad condicional, una actuación estupenda de Sheryl Lee Ralph. Cada interacción retrata realidades desgarradoras que resaltan el reto de Ricky al intentar rehacer su vida.
Una Historia sin Atajos
La trama de Ricky es fluida y genuina, evitando la estructuración típica de un arco de historia indie. Muestra los desafíos reales a los que se enfrenta Ricky en su reintegración, desde encontrar trabajo hasta resistir las tentaciones que acechan a cada paso. El director consigue comunicar, sin edulcorar ni omitir, por qué quedarse en el lado correcto de la ley es casi imposible para Ricky, debido a un karma de traumas generacionales. Este es, sin duda, un relato honesto que evidencia el talento innato de Frett como cineasta.