Introducción al drama queer danés
En 'Sauna', dirigida por Mathias Broe, nos adentramos en el corazón de Copenhague, donde un establecimiento llamado Adonis se convierte en el escenario central. Este sauna y club nocturno no solo refleja la belleza escandinava a través de su protagonista Johan, interpretado por Magnus Juhl Andersen, sino que también sirve como telón de fondo para las luchas internas y el viaje personal hacia el amor y la aceptación. Johan, un hombre gay cis, siempre ha disfrutado de las bondades de su apariencia; sin embargo, su mundo se tambalea cuando conoce a William, un hombre trans encarnado por Nina Rask, que aún busca su lugar en un contexto masculino poco tolerante.
La evolución de un romance inesperado
El debut cinematográfico de Broe, adaptado de la novela homónima de Mads Ananda Lodahl, nos narra la historia de amor entre Johan y William de una manera auténtica y, a veces, incómoda. Desde su primer encuentro, una cita arreglada por una aplicación, hay una atracción física palpable que desafía las expectativas de ambos personajes. Las escenas íntimas, capturadas con delicadeza por el director de fotografía Nicolai Lok, revelan una conexión que va más allá de las palabras, mostrando la notable química que comparten Andersen y Rask.
Explorando identidades y prejuicios
'Sauna' no solo es una historia de amor; es también un examen introspectivo de las identidades queer en conflicto. Johan, que escapó de una vida rural para vivir abiertamente en la ciudad, se enfrenta a las complejidades de un mundo queer diverso que a menudo rechaza su ignorancia bienintencionada. William, un estudiante de literatura, le ofrece una ventana a esta diversidad, aunque la relación enfrenta un obstáculo significativo cuando Johan inadvertidamente explora sus propios prejuicios al introducir a William en el entorno del sauna. Este momento cataliza una serie de eventos que exponen las grietas en su relación.
Conclusiones
Al final del día, 'Sauna' es un recordatorio poderoso y conmovedor de que el amor no siempre es suficiente para superar las diferencias fundamentales de identidad. Mathias Broe nos ofrece una narrativa rica en texturas emocionales, sostenida por actuaciones convincentes de Magnus Juhl Andersen y Nina Rask. Aunque la película a veces tropieza con guiones que recurren a clichés antiguos, se redime con una exploración cruda y honesta de lo que significa encontrarse a uno mismo. Personalmente, creo que es una obra que merece ser vista por su intento genuino de brindar visibilidad a las historias queer contemporáneas.