Un comienzo poderoso
Desde el inicio, 'Slanted', escrita y dirigida por Amy Wang y ganadora del SXSW, nos sumerge en un mundo donde las prioridades equivocadas definen la popularidad en el instituto. La protagonista, Joan Huang, interpretada inicialmente por Shirley Chen, nos muestra la tentación de abandonar sus raíces chinas-americanas por un efímero trono como reina del baile. La trama avanza con una sátira provocativa cuando Joan decide someterse a una transformación racial radical, simbolizada en pantalla por el cambio de actriz a Mckenna Grace.
Examinando la presión de la identidad
El filme se adentra con valentía en temas de identidad personal y social, reflejando experiencias de la vida de Wang. Desde su llegada a EE.UU. a los ocho años, interpretada por Kristen Cui, Joan se enfrenta a imágenes de belleza que no la representan. Nueve años después, los efectos socioculturales la llevan a blanquear su cabello y alterar selfies con la aplicación Ethnos, poniendo en evidencia el deseo de pertenecer. La película expone la dolorosa realidad de aspirar a ciertos ideales raciales, destacando la doble moral inherente en el blanqueamiento de la propia imagen.
Transición cómica con trasfondo social
El guion de Wang, aunque en ocasiones seguro, utiliza la comedia para abordar situaciones sociales complejas. Cuando Joan descubre que Olivia, la chica más popular (Amelie Zilber), no se postulará como reina del baile, comienza su transformación definitiva. Aquí, 'Slanted' amplía sus horizontes convertida en una reflexión seria disfrazada de comedia adolescente. La película comparte escenas cotidianas que, aunque puedan parecer cliché, logran resonar gracias a la autenticidad que aporta Wang, especialmente aquellas relacionadas con su cultura y el entorno escolar de Joan.
El riesgo de una transformación total
El mayor truco de Wang es el cambio visual de Joan a través de Mckenna Grace, representando su transformación radical. Sin embargo, el comentario final de la película se centra menos en aceptar quién uno es y más en las duras consecuencias físicas de su transformación. Este giro en la narrativa ofrece un comentario más agudo sobre los males de las cirugías plásticas en lugar del viaje de autodescubrimiento esperado. Aún así, el relato nos recuerda que hay fuerzas más profundas influyendo en las inseguridades de Joan, desde su estatus socioeconómico hasta el deseo de no decepcionar a su familia.