Un enfoque refrescante y valiente
Desde que comenzaron a surgir películas centradas en minorías, muchas cayeron en el error de idealizar a sus personajes. 'Sorda' se desmarca de ese camino común. La película, dirigida por Eva Libertad, nos presenta una historia genuina, que deja a un lado la necesidad de justificar cada acción. Aquí se nos muestra a Ángela, interpretada por Miriam Garlo, como una madre sorda llena de fallos, mezquindad y humanidad. Este enfoque sincero me resultó liberador y profundamente humano, porque rompe con el estereotipo del personaje perfecto en función de su condición minoritaria.
Desentrañando las complejidades de la maternidad
La profundidad de 'Sorda' no solo radica en mostrar las tribulaciones de una madre sorda, sino en desenmascarar los celos, las inseguridades y los conflictos internos de Ángela. Esta complejidad me atrapó de inmediato, especialmente en momentos como cuando su hija dice su primera palabra en lenguaje hablado. La indiferencia de Ángela ante este evento la hizo parecer monstruosa a los ojos de su esposo, pero también real y comprensible. La obsesión por que su hija se comunique en lenguaje de signos no es solo por control, sino por amor, por el deseo de conectar y entenderse.
Un juego técnico brillante con el sonido
En lo técnico, 'Sorda' es fascinante. Aunque comparte similares alusiones auditivas con cintas como 'Sound of Metal', aquí el sonido juega un papel esencial, especialmente hacia el final. Logra que experimentemos lo que Ángela siente, la frustración y la paz del silencio, los sonidos que solo se perciben como vibraciones. Esta capacidad para trasladarnos a la perspectiva de su protagonista sorda es uno de los puntos más altos de la película.
Una obra que resuena más allá de su narrativa
En lugar de ser una historia de superación personal al estilo de 'CODA', 'Sorda' se alinea más con narrativas desafiantes como 'Salve María'. Ángela no busca validación ni intenta ser un ejemplo; simplemente vive sus verdades, por incómodas que sean, en un mundo que no siempre está listo para personas como ella. Me intrigó cómo la película se sumerge en sus defectos sin tratar de juzgar o redimirla completamente.