Un retorno fallido al cine mafioso
The Alto Knights pretende ser un regreso a las glorias del cine de mafias con Robert De Niro en un rol doble, pero lamentablemente, no alcanza el impacto esperado. Al intentar recuperar la narrativa épica de las películas de mafiosos norteamericanas, la cinta tropieza en su propia ambición.
Historias cruzadas y desenfocadas
La historia se centra en los grandes jefes del crimen Frank Costello y Vito Genovese, quienes, de amigos en la juventud, se convierten en rivales en la adultez. Ambientada en los años 50, la película intenta capturar la intensidad de la lucha por el poder mafioso, pero su enfoque confuso y falta de perspectiva restan valor a la narrativa.
Un reparto deslucido
Robert De Niro, a pesar de su capacidad actoral, no logra encender la chispa necesaria en sus interpretaciones duales de Costello y Genovese. Los intentos de rejuvenecimiento digital y el pobre maquillaje dañan la credibilidad de sus personajes, dejando una impresión menos impactante de la esperada.
Dirección y ejecución decepcionantes
Bajo la dirección de Barry Levinson, la película sufre de una falta de dinamismo visual. Las decisiones digitales y la fotografía desequilibrada restan intensidad a la que debería ser una experiencia visual absorbente, creando una sensación de descuido en varias escenas clave.
Conclusiones
The Alto Knights intenta revivir la grandeza del cine mafioso clásico, pero se queda corto en varios aspectos cruciales. Con una narrativa desordenada y ejecuciones técnicas deficientes, no logra capturar el espíritu épico que prometía. A pesar de las grandes expectativas, la película se siente como una versión diluida de lo que podría haber sido un thriller mafioso memorable.