La trama y su ejecución
Desde el momento en que comenzó 'The Monkey', me vi atrapado en una atmósfera grotesca y mal iluminada que me dejó preguntándome si Osgood Perkins había perdido el toque. Adaptando un relato corto de Stephen King, este filme nos presenta a un piloto de aerolínea, interpretado por Adam Scott, que intenta deshacerse de un extraño mono de juguete en una tienda de empeños. Este mono no es el típico juguete de los años 60, sino una figura de plástico de dos pies de altura que parece más un monstruo, y que protagoniza una serie de muertes escandalosamente elaboradas. La película, sin embargo, carece de la profundidad que cabría esperar de una historia que se inspira en la obra de un maestro del terror como King. La narrativa no logra entregarnos más que una serie de muertes absurdas enganchadas por el odio sin fin entre dos hermanos, interpretados por Christian Convery y luego por Theo James.
El desempeño de los actores
Los actores principales, a pesar de su esfuerzo, se ven limitados por un guion que carece de chispa y sustancia. Adam Scott y Theo James hacen lo posible por aportar autenticidad a sus papeles, pero no logran salvar el filme de su propia inercia. El doble rol de Christian Convery como Hal y Bill, un par de gemelos antagónicos, es un intento ambicioso que nunca termina de cuajar, pues la dirección no le permite explorar más allá de su caracterización superficial de sus personajes. La película se centra tanto en ofrecer un espectáculo visual que la complejidad de los personajes pasa a un segundo plano, dejando la impresión de que estamos viendo un desfile de tópicos sin alma.
Los momentos de horror
Perkins intenta revivir el espíritu de los clásicos de horror con muertes grotescas y sangrientas, similares a las de 'The Omen' o 'The Evil Dead', pero falla en capturar la esencia que hizo de esas películas icónicas. Las muertes en 'The Monkey', aunque ocasionalmente creativas, no logran impactar como deberían. Desde la electrocución exagerada de una nadadora en bikini, hasta una escena con caballos desbocados, cada muerte se siente desconectada del resto de la trama, más como un intento de espectáculo de circo que como una narrativa coherente de horror.
Conclusiones
Al final, 'The Monkey' resulta ser una oportunidad desperdiciada para Osgood Perkins de consolidarse como una fuerza renovadora en el cine de terror. Comparada con sus trabajos previos, esta película se siente como un paso atrás, una serie de eventos que no logran sostenerse ni por las actuaciones ni por el supuesto horror. Una vez más, la adaptación de un relato de Stephen King ha caído víctima de su propia ambición, dejando un resquicio de lo que podría haber sido un fascinante estudio del destino y el poder.